Salud

La pandemia ha tenido un impacto negativo en hábitos alimenticios en México y el mundo

De acuerdo con estudios, la pandemia de Covid-19 ha impactado de forma negativa en los hábitos alimenticios de la población mexicana y el mundo.

Por  Lorena Caro

El apetito incrementó con la pandemia y sus restricciones en países como México e Italia, de acuerdo con la especialista.(Cristina Félix / Debate)

El apetito incrementó con la pandemia y sus restricciones en países como México e Italia, de acuerdo con la especialista. | Cristina Félix / Debate

México.- Más apetito, más comida chatarra y menos vitaminas y proteínas ha dejado como consecuencia la pandemia por SARS-CoV-2 en el comportamiento de los consumidores, no solo en la población mexicana, sino a nivel internacional.

En una reciente investigación de Elvira Sandoval Bosch, profesora del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM, destaca que la pandemia ha tenido un impacto negativo en la modificación de los hábitos alimenticios y ha favorecido la inseguridad alimenticia, lo que aumenta la susceptibilidad en la población para desarrollar malnutrición.

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Comportamiento de consumidores

En el marco de una serie de artículos investigativos publicados por la Universidad Nacional Autónoma de México, en relación con la salud pública y la Covid-19, la académica explicó que el comportamiento de los consumidores es el aspecto que más se ha modificado de la alimentación en todo el mundo. 

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La especialista abundó que el Instituto Nacional de Salud Pública en México, junto con el Programa Mundial de Alimentos, identificó en una investigación y encuesta sobre el efecto de la contingencia en el consumo de alimentos de adultos, que en la mitad de la muestra los ingresos familiares disminuyeron en la pandemia por SARS-CoV-2, lo que favoreció la compra de alimentos más económicos y, en ocasiones, disminuyeron la cantidad de alimento o dejaron de hacer alguna comida. Las personas encuestadas reportaron, además, que su apetito aumentó.

“Cabe señalar que en esta encuesta se identificó que más de la mitad de las personas encuestadas estaban interesadas en el consumo de alimentos saludables”, menciona.

Elvira Sandoval Bosch, profesora del Departamento de Salud Pública de la UNAM, destacó en su investigación “Influencia de la pandemia por Covid-19 en la alimentación” que al inicio de la epidemia se produjo una escasez de productos no perecederos, como el arroz, el frijol y la carne enlatada, por acaparamiento o compras de pánico, pero en contraste se provocó, además, un desperdicio de alimentos frescos debido al cierre de restaurantes, comedores de trabajadores y escuelas, entre otros.

A partir de los datos anteriores, comentó que es posible identificar que los hábitos alimenticios han cambiado conforme la pandemia progresa.

“Se ha favorecido el consumo de alimentos accesibles y asequibles, que en la mayoría de los casos son alimentos altos en azúcares, grasas y energía, los cuales no proporcionan los nutrimientos inorgánicos, vitaminas y proteína necesarias para una alimentación saludable. Esta situación ha propiciado que sectores importantes de la población mexicana se encuentre en inseguridad alimenticia”, destacó la experta.

Efecto enfermedades

A su vez, apuntó que la preocupación de esta situación es la estrecha relación entre la inseguridad alimentaria y la doble carga de la malnutrición, que calificó como un problema constante de salud pública en el país. 

Para muestra, hizo hincapié en las cifras. Señaló que los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018 (Ensanut 2018) revelan que la población de menores de 5 años de edad presentó una prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad de 6.8 por ciento, mientras que en la población de 5 a 11 años esta prevalencia fue de 35.6 por ciento; semejante a la registrada en la población de 12 a 19 años, que registró 35.8 por ciento.

En la población mayor de 20 años, la prevalencia de sobrepeso y obesidad llega a la alarmante cifra de 75.2 por ciento. 

La Ensanut 2018 también permitió identificar población infantil con desnutrición. En estos resultados estima que el 4.8 por ciento de los niños menores de 5 años presentó bajo peso; 14.2 por ciento, talla baja, y 1.4 por ciento, adelgazamiento patológico.

“Los datos anteriores permiten reflexionar sobre el papel que tiene la alimentación en las distintas esferas de nuestras vidas. A nivel individual, una buena alimentación, como parte de nuestro estilo de vidas, permite estar en mejores condiciones para hacer frente enfermedades infecciosas, como la que estamos viviendo por el virus SARS-CoV-2”, enfatizó.

Por otro lado, mencionó que se conoce que las personas con sobrepeso y obesidad tienen mayor riesgo de complicarse y fallecer por Covid-19, en comparación con las personas que no lo tienen.

A nivel poblacional, Sandoval Bosch mencionó que la situación alimenticia actual también implica pensar en los entornos alimenticios que se necesitan para seguir una alimentación saludable, ya que se conoce que las personas que experimentan inseguridad alimenticia viven en desiertos alimentarios, que significa que tienen acceso a alimentos procesados de bajo costo y ricos en energía, favoreciendo una alimentación de mala calidad.

Lo anterior, detalló, provoca un incremento en la prevalencia de sobrepeso y obesidad, así como de enfermedades crónicas no transmisibles, y que pueden agravan cualquier otro padecimiento. “Como se ha visto en esta pandemia de la Covid-19. 

”Recordemos que para lograr una alimentación saludable se requiere que exista una seguridad alimentaria. Y también debemos tener siempre presente que el único personal de salud que tiene la formación profesional para brindar atención dieteticonutricional a la población son las nutriólogas y nutriólogos”, aclaró.

Alimentación internacional

Elvira Sandoval Bosch, profesora del Departamento de Salud Pública de la UNAM, detalló que, de acuerdo con el estudio internacional “Efectos del encierro domiciliario de Covid-19 sobre la conducta alimentaria y la actividad física: resultados de la encuesta internacional en línea ECLB-covid-19” los participantes reportaron haber aumentado su consumo de alimentos poco saludables. Además, dijeron haber tenido una mayor frecuencia de episodios de comer sin control, y recurrir a los refrigerios durante la noche.

En tanto, destacó que el estudio “Cambios en los hábitos alimentarios durante el periodo de confinamiento por la pandemia Covid-19 en España” identificó que durante el confinamiento en ese país, aumentó el consumo de bebidas destiladas, fermentadas y azucaradas, así como el chocolate, galletas, pasteles y pizza.

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Por su parte, en Italia, comentó que el estudio “Hábitos alimenticios y cambios en el estilo de vida durante el bloqueo de Covid-19: una encuesta italiana” encontró que, al igual que en España, la pizza y dulces de preparación casera aumentaron en su consumo, aunque el consumo de bebidas alcohólicas disminuyó.

Sandoval Bosch puntualiza que llama la atención en este estudio que el 34.4 por ciento de los participantes refirió un incremento en su apetito, al igual que en México.

 
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